david tome presenta...

De cosecha propia

Recopilación subjetiva

"En un lugar de la mente, de cuyo nombre no logro acordarme..."
Al Z. Heimer

La duda

Quizá pudo ser mentira, de ello no estoy seguro. Lo cierto es que salía de mi casa y me encontré con una niña que vendía dulces especiales. – ¿Especiales? –pregunté y ella me contestó que quien comía esos dulces se volvía invisible.

Después de largo rato me convenció. Accedí a comprarle uno y a probarlo delante de ella. Entonces pasaba un anciano y lo hice caer, pero él no me reclamó nada. Luego cogí una rama y, moviéndola, me paré en la mitad de la avenida: cinco carros se estrellaron. Cuando llegó la policía, querían llevarme a la fuerza por lo que había hecho. Les dije que no era mi culpa. Que una niña me había vendido unos dulces que volvía a la gente invisible, pero que no podía presentársela porque ella también se había comido uno.

 

Ángela Adriana Rengifo
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